¿El miedo a hablar en público hace que se te descomponga el estómago?

Imagino que ya te habías dado cuenta de que las mariposas en el estómago no siempre son señal de que te has enamorado, ¿verdad?

 

Todos sabemos que existe una conexión entre nuestro estado de ánimo y nuestras tripas. Hemos aprendido a relacionar el estrés con nudos en el estómago o la angustia con una repentina descomposición. Es natural: al fin y al cabo, el tubo digestivo es nuestro segundo cerebro.

 

La experiencia nos demuestra que ante un reto personal o una situación estresante como hablar en público, una discusión, etc. respondemos con miedo e inseguridad acompañado por innumerables síntomas físicos como palpitaciones, sequedad de boca, sudor frío, diarrea, tensión muscular, falta de aire, dolores abdominales… etc.

 

La preocupación, el miedo y la inseguridad por tenerte que exponer ante una audiencia tienen severas consecuencias en tu estado de bienestar. El estrés provocado por esta situación es un sentimiento que repercute directamente en tu salud.

 

El estrés afecta directamente a tu sistema digestivo, provocando que libere cortisol y catecolaminas, unas hormonas que cuando están en exceso, afectan al proceso digestivo. Además, también provoca un aumento de la secreción ácida del estómago.

 

¿Cómo combatir el estrés en nuestro día a día?

Antes de nada, debemos diferenciar entre dos situaciones muy distintas. Una cosa, es que en tu día a día estés tranquilo, realizando tus tareas sin alteraciones, relajado y que de repente, tengas que hacer una presentación que te ponga nervioso y notes que tu estómago empieza a flaquear, y otra muy distinta es vivir estresado de manera recurrente.

 

Para evitar que el estrés sea nuestro pan de cada día, debemos apostar por un estilo de vida saludable.

 

  • Busca tiempo para ti, para relajarte y recargar tus energías. Cuando sufrimos estrés de manera recurrente, sentimos que no nos llega el tiempo para todo lo que necesitamos hacer y nos descuidamos a nosotros mismos. Por eso es necesario hacer un stop, hacer un descanso alejado de eso que nos agobia, para despejar nuestra mente. Por muy atareado que estés, siempre debes dedicar una parte del día a ti mismo. Ya sea leyendo un rato con música tranquila de fondo, como dando un largo paseo al aire libre. Es muy importante que nos mimemos en nuestro día a día para evitar situaciones de estrés que puedan alterar nuestra salud.

 

  • Duerme todo lo que tu cuerpo necesite. Cuando tenemos muchas cosas que hacer en nuestro día a día, una de las cosas de las que primero nos privamos es el sueño. ¡Error! Si tu cuerpo y mente no están suficientemente descansados, no rendirás bien durante el día, lo cual te perjudicará a la hora de ejecutar tus tareas, puesto que estarás más cansado, el resultado será peor y te costará más concentrarte.

 

  • Haz deporte. Sí, sabemos que el deporte se recomienda para todo, pero es que realmente es muy importante que hagamos deporte con cierta frecuencia para eliminar estrés. No es necesario volverse un deportista de élite, bastará con dedicar unas horas a la semana a ejercitar nuestro cuerpo, ya sea practicando un deporte de equipo que nos encante, como dando largas caminatas por el bosque.

 

  • Cuida tu alimentación. Si además de hacer deporte con frecuencia, añadimos una buena alimentación, estaremos sumando muchos puntos extra. Cuando vivimos estresados y sentimos que las horas del día no nos llegan a nada, es muy recurrente optar por comidas rápidas ya preparadas, que no nos quiten más de 10 minutos de lo que estamos haciendo. El problema de estas costumbres, es que la mayoría de estas comidas rápidas contienen unas grandes cantidades de grasas que no te harán ningún franco favor. Las comidas prefabricadas suelen tener una composición nada recomendable que de por sí puede producir alteraciones en tu sistema digestivo. ¡Así que evítalas! Si no puedes destinar 1 hora al día para cocinar tu comida con calma, aprovecha el fin de semana para dejar lista la comida de la semana en táperes en la nevera o congelador. De esta manera, solamente tendrás que calentar tu comida y te asegurarás estar comiendo comida de calidad.

 

  • Habla y comparte tus problemas e inquietudes. Si tus seres queridos saben que tienes un problema y que no te encuentras en tu mejor momento, podrán ayudarte a superarlo y tú te sentirás mejor contando lo que te pasa. En ocasiones, hablar de nuestros problemas con nuestro círculo cercano de amigos y familiares, nos ayudará a ver otra perspectiva de la realidad que puede llegar incluso a solucionarnos el problema. Por lo que si estás anclado en un bucle de estrés continuo que está afectando a tu salud hasta el nivel de sufrir diarrea por nervios, háblalo, comunica tu malestar y deja que te ayuden.

 

Siguiendo todos estos consejos, notarás como el estrés empezará a desaparecer y como tu salud mejorará.

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